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Tailandia en 18 días (ruta completa + mapas)

Ciudades vibrantes, templos impresionantes, playas paradisíacas y una cultura fascinante

Nuestra ruta por Tailandia duró 18 días y fue una auténtica montaña rusa de experiencias. Desde el primer momento en que aterrizamos en Bangkok, con ese caos organizado que tanto la define, supimos que este país nos iba a sorprender a cada paso. Templos dorados, mercados callejeros, sonrisas constantes y una energía difícil de explicar si no la vives en persona.

Durante estas casi tres semanas combinamos ciudad, naturaleza y playas paradisíacas. Recorrimos el norte cultural pasando por Chiang Mai y Chiang Rai, nos perdimos entre islas de aguas turquesas como Koh Samui y disfrutamos de algunos de los atardeceres más bonitos que hemos visto nunca. Fue un viaje muy completo, con trayectos internos, cambios de ritmo y muchas ganas de exprimir cada día al máximo.

Si estás pensando en hacer una ruta parecida, aquí te contamos cómo organizamos nuestros 18 días paso a paso para que puedas inspirarte, adaptarlo a tu ritmo y vivir tu propia aventura tailandesa.

Llegada a Bangkok

Nuestro viaje a Tailandia comenzó con vuelo desde Madrid, haciendo escala en Doha antes de poner rumbo definitivo a Asia. Tras muchas horas de avión y esa mezcla de cansancio y emoción que siempre acompaña a los grandes viajes, aterrizamos en el Aeropuerto Internacional Suvarnabhumi, listos para empezar nuestra ruta de 18 días por el país.

Nada más salir activamos nuestra tarjeta eSIM de Holafly para Tailandia, una opción súper cómoda para tener conexión desde el primer momento sin complicaciones.

Con la eSIM ya lista, cogimos un taxi hacia el centro de Bangkok, una ciudad que nos recibió con su caos organizado, sus luces brillantes y esa energía tan característica que la hace única.

Para esa primera noche elegimos el Amara Bangkok, un hotel moderno y muy bien ubicado que nos vino perfecto para recuperarnos del viaje. Nada más llegar hicimos check-in y nos regalamos lo que el cuerpo pedía: un rato de piscina en la azotea, ducha tranquila y empezar a mentalizarnos de que ya estábamos en Tailandia.

Más tarde salimos a recorrer algunos de los centros comerciales más conocidos como MBK Center y Siam Paragon. Puede parecer curioso empezar el viaje en un mall, pero Bangkok es puro contraste entre tradición y modernidad. Cenamos allí mismo y nos fuimos pronto a descansar para arrancar al día siguiente con energía y empezar a explorar la ciudad a fondo.
El primer día en Bangkok suele ser de adaptación. No planifiques demasiado y aprovecha para cambiar algo de dinero o simplemente aclimatarte antes de empezar con el itinerario más intenso
Sukhumvit Bangkok

Templos, Lumpini y miradores

Empezamos el día visitando el Wat Benchamabophit, también conocido como el Templo de Mármol, uno de los más elegantes de Bangkok. Es un lugar mucho más tranquilo que otros templos de la ciudad, perfecto para arrancar la jornada sin demasiadas multitudes.

Desde allí cogimos un tuk tuk hasta el Wat Saket, el famoso Monte Dorado. Toca subir sus 318 escalones, pero el esfuerzo merece totalmente la pena: arriba te espera una de las mejores vistas panorámicas de la ciudad.

Para comer cogimos un Grab para acercarnos al mítico Inter Restaurants since 1981, una opción sencilla, local y muy auténtica donde probamos comida tailandesa a muy buen precio y con ese ambiente local que tanto nos gusta cuando viajamos.

Por la tarde nos acercamos al Parque Lumphini, un pequeño oasis en medio del caos urbano donde podrás cruzarte con los famosos varanos de Bangkok, unos enormes lagartos (monitor lizards) que campan a sus anchas por el parque y que se han convertido casi en un símbolo inesperado de la ciudad. La entrada es gratuita y si coincides con mercado, mejor aún. Más tarde subimos al mirador del Mahanakhon, donde las vistas al atardecer son simplemente espectaculares.

Ese día cambiamos de hotel y nos trasladamos al Buddy Lodge, en plena zona de Khao San Road. Antes de salir a descubrir el ambiente de la zona, aprovechamos para relajarnos un rato en la piscina del hotel y terminar el día con calma. Después sí, tocó disfrutar del ambiente mochilero y animado de Khao San Road antes de irnos a descansar.
Muévete en tuk tuk o Grab para ahorrar tiempo y energía
Wat Saket

Gran Palacio, templos y canales

El tercer día tocaba madrugar para visitar uno de los lugares más impresionantes de la ciudad: el Gran Palacio, donde se encuentra el famoso Buda Esmeralda. Es uno de esos sitios que impactan por la cantidad de detalles, dorados y decoración que lo rodean. Imprescindible ir con tiempo y con ropa adecuada, ya que el acceso es bastante estricto.

Muy cerca visitamos el Museo de los Amuletos, un lugar curioso y diferente que nos permitió entender mejor la importancia espiritual que tienen estos pequeños objetos en la cultura tailandesa. Después continuamos hacia el Wat Pho, hogar del espectacular Buda Reclinado y uno de nuestros templos favoritos en Bangkok.

Desde el muelle de Tha Tien cruzamos el río Chao Phraya para llegar al icónico Wat Arun, famoso por sus torres (prangs) decoradas con porcelana y por regalar algunos de los atardeceres más bonitos de la ciudad. Subir a sus empinadas escaleras también tiene su punto de aventura.

Al volver del templo comimos en J's Restaurant, una opción sencilla y práctica por la zona. Más tarde hicimos un paseo en barco por los canales de Bangkok con vistas al Big Buda, una experiencia que nos encantó porque te permite ver la parte más tradicional y tranquila de la ciudad desde el agua: Paseo en barco por los canales de Bangkok y Big Buda.

Ya por la tarde-noche volvimos a la zona de Khao San Road para seguir descubriendo el barrio, sus puestos callejeros y sus curiosidades. Para terminar el día nos dimos un pequeño homenaje cenando en Pad Thai Fai Ta Lu, un restaurante con estrella Michelin famoso por su pad thai. Un cierre perfecto para un día intensísimo.
Combinar templos con el paseo en barco hace que la jornada sea variada y mucho más completa
Wat Arun

Ayutthaya por libre y Chinatown

Ese día tocaba madrugar para hacer una excursión por libre a Ayutthaya, la antigua capital del Reino de Siam. Nos fuimos a la estación de tren de Bangkok y compramos allí mismo los billetes, sin reserva previa. Es una opción muy económica y bastante sencilla de organizar por tu cuenta.

Al llegar a la estación de tren de Ayutthaya negociamos directamente con un tuk tuk para que nos hiciera un recorrido por los templos más importantes de la zona. Fue todo un acierto, porque las distancias son grandes y el calor aprieta bastante.

Durante el día visitamos algunos de los templos más impresionantes como Wat Yai Chai Mongkhol, Wat Phanan Choeng, Wat Maheyong, Wat Mahathat (el famoso de la cabeza de Buda entre las raíces del árbol), Wat Ratchaburana, Wat Phra Si Sanphet, Wat Phra Ram, Wat Lokayasutharam, Wat Phu Khao Thong y Wat Chaiwatthanaram. Es increíble imaginar cómo debió ser esta ciudad en su época de máximo esplendor.

Para comer paramos en Coffee Old City, un sitio agradable y perfecto para hacer una pausa antes de seguir explorando. Por la tarde regresamos en tren a Bangkok, cansados pero felices después de un día muy completo.

Llegamos justo a tiempo para recorrer Chinatown, empezando por el Old Market, Sampheng Market y visitando el Wat Traimit, donde se encuentra el famoso Buda de Oro. Primero lo vimos con luz de día, recorriendo sus callejuelas más tradicionales, y después ya de noche, cuando todo se ilumina y el ambiente se vuelve todavía más vibrante. Terminamos cenando algo en los puestos callejeros antes de volver al hotel a descansar.
Ir a Ayutthaya en tren por libre es totalmente viable y muy económico. Negocia el precio del tuk tuk antes de empezar la ruta y lleva agua porque el calor puede ser intenso
Templos de Ayutthaya

Mercados Damnoen Saduak y Mae Klong

Ese día lo dedicamos a conocer dos de los mercados más famosos y curiosos cerca de Bangkok. Hicimos la excursión al mercado flotante de Damnoen Saduak y al mercado sobre las vías del tren de Mae Klong, una opción muy cómoda si prefieres olvidarte de la logística y simplemente disfrutar de la experiencia: Excursión a los mercados más imprescindibles de Bangkok.

El mercado flotante de Damnoen Saduak es probablemente el más icónico del país: barcas llenas de frutas, comida local y recuerdos navegando por los canales. Es muy turístico, sí, pero también es una imagen muy representativa de Tailandia.

Después visitamos el mercado de Mae Klong, famoso porque el tren pasa literalmente por el medio de los puestos. Ver cómo en cuestión de segundos recogen toldos y mercancía para dejar paso al tren y vuelven a montarlo todo es una experiencia bastante surrealista.

Al regresar a Bangkok, ya por la tarde, descansamos un poco y por la noche cenamos cerca del hotel en Buddy Beer Wine Bar & Grill, en la zona de Khao San Road. Un plan tranquilo para cerrar el día después de una excursión muy completa.
Esta excursión se puede hacer por libre, pero contratarla organizada ahorra tiempo y facilita mucho la logística, sobre todo si solo tienes unos días en Bangkok
Mercado flotante de Damnoen Saduak

Flores, río y Muay Thai

Nuestro último día en Bangkok lo dedicamos a planes tranquilos pero muy especiales. Por la mañana visitamos el famoso mercado de las flores, un sitio muy auténtico donde ver cómo trabajan los locales preparando ofrendas y ramos de todo tipo. Es un lugar lleno de color, con ese ambiente local que tanto nos gusta descubrir cuando viajamos.

Después nos regalamos un paseo tranquilo por el río Chao Phraya, disfrutando de la ciudad desde otra perspectiva, viendo templos y rascacielos desfilar a ambos lados del agua. Es una forma perfecta de bajar el ritmo y despedirse poco a poco de la capital.

Aprovechamos también para acercarnos a ICONSIAM, uno de los complejos más impresionantes de la ciudad, donde se mezcla modernidad con espacios que recrean mercados tradicionales tailandeses. Un sitio curioso incluso aunque solo sea para pasear y empaparte del contraste constante que define Bangkok.

Por la tarde vivimos una experiencia muy especial: asistir a una velada de Muay Thai, el deporte rey del país, en el mítico Rajadamnern Stadium. El ambiente es espectacular, con música en directo, apuestas locales y combates intensos que te meten de lleno en la cultura tailandesa. Incluso aunque no seas fan del boxeo, merece muchísimo la pena vivirlo en directo.

Cuando terminó el evento nos fuimos directos al hotel a descansar, porque al día siguiente tocaba madrugar para poner rumbo a nuestro siguiente destino dentro de Tailandia.
Si quieres vivir el Muay Thai de verdad, intenta ir a un estadio histórico como el Rajadamnern. Compra las entradas con antelación si viajas en temporada alta
Estadio Rajadamnern

Chiang Rai: templos y mercados

Madrugamos para coger el vuelo hacia Chiang Rai, nuestra primera parada en el norte de Tailandia. Nada más llegar dejamos las cosas en el hotel y salimos directos a empezar a explorar la ciudad, que ya desde el primer momento tiene un ambiente mucho más tranquilo que Bangkok.

Nuestra primera parada fue el espectacular Templo Blanco (Wat Rong Khun), probablemente el más famoso de la zona. Es totalmente diferente a cualquier otro templo que hayas visto, con su color blanco impoluto y detalles modernos que lo hacen único. Después visitamos el Templo Azul (Wat Rong Suea Ten), con ese interior azul intenso que impresiona muchísimo.

Seguimos hacia el Wat Huay Pla Kang, con su enorme figura blanca visible desde lejos, y el Wat Phra Kaew, uno de los templos más importantes históricamente en la región. Para coger fuerzas paramos a comer en Barrab Restaurant, una opción muy buena para probar cocina local en un ambiente agradable.

Por la tarde continuamos recorriendo templos como el Wat Klang Wiang y el Wat Phra Singha, antes de acercarnos a la Old Clock Tower y a la famosa Clock Tower dorada, uno de los iconos de la ciudad. También paseamos por el mercado de Kad Luang, perfecto para ver el día a día local.

Terminamos el día en el Night Bazaar, ideal para cenar algo y disfrutar del ambiente nocturno antes de volver a descansar al Hotel Selene, nuestro alojamiento en Chiang Rai.
Chiang Rai es perfecta para recorrerla con calma. Muchos templos están algo alejados entre sí, así que puedes alquilar moto o usar Grab para optimizar tiempos
Templo Blanco en Chiang Rai

Cultura y el Triángulo de Oro

Este día lo dedicamos a explorar los alrededores de Chiang Rai con una excursión muy completa. Empezamos recorriendo zonas de plantaciones de arroz, donde pudimos ver paisajes rurales mucho más auténticos y alejados del turismo masivo.

Después visitamos una aldea de la comunidad Karen Long Neck, conocida por las mujeres que llevan anillos de latón alrededor del cuello. Es una parada que invita a reflexionar y a conocer un poco más sobre la diversidad cultural del norte de Tailandia.

Continuamos hacia la impresionante plantación de té Choui Fong Tea, con sus colinas verdes perfectamente alineadas. Es uno de esos sitios que parecen sacados de una postal, ideal para hacer una pausa y disfrutar del entorno.

Más tarde visitamos el Wat Tham Pla, también conocido como el “Monkey Temple”, donde además de templo hay bastantes monos rondando por la zona. Y como broche del día llegamos al famoso Triángulo de Oro, el punto donde confluyen Tailandia, Laos y Myanmar. Incluso cruzamos a Laos y dimos un pequeño paseo por el río que une los tres países, una experiencia curiosa por estar literalmente entre fronteras.

Al regresar a Chiang Rai, ya bastante cansados pero encantados con el día, cenamos en Ribs & Co, una opción más internacional perfecta para cambiar un poco de registro antes de volver al hotel a descansar.
Esta excursión combina naturaleza, cultura y geografía en un solo día, haciendo que sea una de las más completas para conocer el norte de Tailandia
Triángulo de Oro Chiang Rai

Chiang Mai, primeras visitas

Ese día tocaba cambiar de ciudad. Cogimos el bus en la estación de autobuses de Chiang Rai rumbo a Chiang Mai. Tras unas horas de trayecto atravesando paisajes del norte de Tailandia, llegamos a nuestra siguiente parada del viaje.

Como siempre, dejamos las cosas en el hotel Amaka Bed & Breakfast y nos pusimos manos a la obra. Nada más instalarnos, negociamos con uno de los típicos coches rojos (songthaew) para que nos llevara a ver algunos de los puntos más alejados del centro. La primera parada fue el impresionante Doi Suthep, el templo más emblemático de Chiang Mai, situado en lo alto de la montaña. Para llegar al santuario hay que subir sus 309 escalones, una subida que merece totalmente la pena por las vistas espectaculares de la ciudad.

Después visitamos las famosas cascadas de la zona, un plan perfecto para conectar con la naturaleza y escapar un poco del calor urbano.

Ya de vuelta en la ciudad, recorrimos algunos de los templos y monumentos más importantes del centro histórico: el Wat Chiang Man, el más antiguo de la ciudad; el majestuoso Wat Phra Singh; el Wat Sri Suphan, conocido como el Templo de Plata; y el Wat Chedi Luang, con su gran chedi central impresionante. También pasamos por el Monumento a los Tres Reyes y por la Tha Phae Gate, la entrada más conocida a la ciudad antigua, perfecta para fotos y sentir el ambiente local.

Terminamos el día bastante cansados pero muy satisfechos, regresando al hotel para descansar después de una jornada intensa.
En Chiang Mai es muy habitual negociar directamente con los coches rojos para rutas concretas. Asegura el precio antes de subir y acuerda bien las paradas
Wat Phra That Doi Suthep

Elefantes y mercado nocturno

Ese día hicimos una excursión a un santuario de elefantes ético, una experiencia inolvidable. Pudimos darles de comer, ver cómo pasean libremente por el recinto y disfrutar del momento en que se bañan, todo en un entorno respetuoso con los animales. Fue una de esas experiencias que te dejan huella y que recuerdas para siempre.

Al regresar a Chiang Mai, aprovechamos para acercarnos al mercado nocturno de la ciudad. Pasear entre sus puestos llenos de artesanía, ropa y comida callejera es la mejor manera de sentir la vida local y disfrutar de los últimos momentos en la ciudad.

Después de un día tan completo, regresamos al hotel para descansar y preparar la siguiente etapa de nuestro viaje.
Busca siempre santuarios de elefantes éticos que no ofrezcan espectáculos ni paseos en elefante para disfrutar de una experiencia responsable y respetuosa
Elefantes en santuario

Phuket y relax en la montaña

Cogimos un vuelo temprano desde Chiang Mai hasta Phuket. Nada más llegar, nos dirigimos al hotel y nos instalamos en el Sametnangshe Boutique, situado en plena montaña y rodeado de selva.

El hotel tiene una piscina infinita con vistas espectaculares, ideal para desconectar y disfrutar de un día de relax antes de empezar a recorrer la zona de playas. Pasamos la tarde disfrutando de la tranquilidad del entorno, relajándonos en la piscina y empapándonos de las vistas impresionantes.
Sametnangshe Boutique es perfecto para un día de desconexión. El acceso a la playa no es inmediato, pero las vistas y la piscina infinita compensan totalmente
Piscina infinita del hotel Sametnangshe Boutique Phuket

Historia y Phuket Old Town

Por la mañana acordamos con el hotel un taxi que nos llevó al Museo Internacional del Tsunami, donde pudimos conocer la catástrofe que afectó a la zona y entender mejor la historia reciente de Phuket.

Tras la visita, el mismo taxi nos acercó a nuestro siguiente destino: Phuket Old Town. Dejamos las cosas en el Ratri Hotel Phuket Old Town y salimos a explorar la ciudad por la noche.

Recorrimos calles llenas de historia, pasando por el hotel donde se alojó Leonardo DiCaprio durante el rodaje de La Playa y admirando la arquitectura colonial que da un encanto único a Phuket Old Town.
Phuket Old Town es ideal para pasear por la noche, disfrutar de su arquitectura y probar algo de comida local en sus puestos o cafés
Old Town Phuket

James Bond y Patong Beach

Ese día nos recogieron temprano en el hotel para la excursión que contratamos con Civitatis. Antes de zarpar, disfrutamos de un buffet de desayuno para empezar el día con energía. Cogimos un barco y comenzamos a recorrer las aguas de Phang Nga Bay hasta llegar a la famosa Isla de James Bond, llamada así porque apareció en la película El Hombre de la Pistola de Oro de la saga de James Bond, con sus imponentes acantilados de piedra caliza que se elevan directamente del mar.

Seguimos hasta la Cueva Lod Nai, llena de manglares, donde realizamos un tour guiado en canoa para acercarnos lo máximo posible a este ecosistema único.

Continuamos hacia el famoso pueblo flotante de Ko Panyi, donde disfrutamos de un buffet para comer. Tras reponer fuerzas, seguimos explorando el lugar y disfrutando de su entorno único antes de terminar en Panya Beach, donde nos relajamos y nos bañamos en sus arenas blancas.

Ya de vuelta en Phuket, nos acercamos a Patong Beach para disfrutar de su ambiente animado y de un atardecer espectacular. Cenamos allí mismo y regresamos al hotel para descansar después de un día lleno de aventura, naturaleza y paisajes increíbles.
Phang Nga Bay es un lugar espectacular, tanto por sus formaciones rocosas como por los manglares y el pueblo flotante
James Bond Island

Islas Phi Phi y Phuket Old Town

Ese día realizamos otra excursión, esta vez a las islas Phi Phi, contratada con Civitatis. Nos recogieron temprano en el hotel y desayunamos en el puerto antes de zarpar. Cogimos un barco y nuestra primera parada fue Maya Bay, famosa por ser el lugar donde se rodó la película La Playa con Leonardo DiCaprio.

A continuación nos acercamos a Pi Leh Lagoon para hacer snorkel en sus aguas cristalinas, llenas de peces y vida marina, y luego visitamos Monkey Beach, desde donde observamos a los monos desde la distancia, ya que no es recomendable bajar por la peligrosidad de estos animales.

Más tarde llegamos a Phi Phi Island, donde tuvimos tiempo para relajarnos y darnos unos baños en sus playas de arena blanca. La última parada fue Isla Bambú, donde comimos y disfrutamos de un rato de descanso y relax antes de regresar a Phuket.

Ya de vuelta en Phuket, recorrimos Old Town pero esta vez de día, disfrutando de su arquitectura y ambiente local. Terminamos el día cenando en Tapas Cafe & Restaurant, en pleno centro, antes de regresar al hotel para descansar.
Respeta las indicaciones sobre los animales y no te acerques demasiado a los monos
Maya Bay

Koh Samui y atardecer en montaña

Este día madrugamos, pero esta vez para trasladarnos y coger un vuelo desde Phuket hasta Koh Samui.

Al llegar, nos dirigimos al hotel Evergreen Resort, ubicado en la zona de la playa de Chaweng, donde nos instalamos y aprovechamos el resto del día para descansar en la playa, relajándonos tras el viaje cons sus aguas cristalinas y dandonos nuestro primer masaje en en la hamaca con una vista privilegiada del mar.

Por la noche nos acercamos a cenar a The Roof Samui, un restaurante en la montaña con vistas increíbles de la ciudad, ideal para disfrutar de la gastronomía local y de un atardecer espectacular.
Koh Samui es perfecta para relajarse y disfrutar de sus playas, pero también tiene opciones de restaurantes con vistas increíbles para disfrutar de atardeceres únicos
The Roof Samui

Isla de los Cerdos y Koh Tean

Madrugamos para disfrutar del precioso amanecer que tiene Koh Samui, un momento mágico con colores increíbles sobre el mar. Después, nos recogieron en el hotel para realizar la única excursión de esta parte del viaje, que habíamos reservado con Civitatis.

Partimos desde el muelle de Thong Krut en lancha rumbo a Koh Madsum, popularmente conocida como la Isla de los Cerdos. Allí disfrutamos viendo a estos simpáticos animales pasear libremente, una experiencia realmente única.

A continuación nos dirigimos a Koh Tean, una pequeña isla de aguas cristalinas donde pudimos hacer snorkel entre peces y corales. Disfrutamos de una comida tipo buffet en la isla y también tuvimos la opción de practicar kayak para explorar sus alrededores.

Al regresar al hotel, nos relajamos en su piscina y, al caer la noche, disfrutamos del espectáculo de fuego que suelen hacer en la playa mientras cenamos, un cierre perfecto para un día lleno de naturaleza y diversión.
La excursión es ideal para amantes de la naturaleza y la vida marina
Cerdos en Koh Mat Sum

Silver Beach y relax

Este día lo dedicamos completamente a relajarnos y disfrutar de los últimos momentos en Koh Samui. Cogimos un Grab y nos acercamos a Silver Beach, una de las playas más bonitas de la isla. Sus aguas cristalinas, la arena blanca y fina, y los acantilados que la rodean crean un entorno espectacular que invita a pasar horas simplemente contemplando el paisaje y escuchando el sonido del mar.

Aprovechamos para darnos baños, nadar tranquilamente y pasear por la orilla, disfrutando de la tranquilidad y evitando las zonas más concurridas. Fue un momento perfecto para desconectar del ritmo de los días anteriores y sentirnos realmente inmersos en este paraíso.

Volvimos al hotel para comer y aprovechar al máximo las últimas horas allí. La tarde la dedicamos a seguir disfrutando de la playa, tomando el sol y cerramos la jornada con un último masaje a orillas del mar, mientras el sonido de las olas nos acompañaba, una manera ideal y relajante de despedirnos de Koh Samui y recordar todo lo vivido en la isla.
Silver Beach es ideal para pasar unas horas tranquilas, disfrutar del mar y hacer snorkel ligero
Silver Beach

Despedida de Tailandia

Cogimos un vuelo temprano desde Koh Samui hasta Bangkok, llegando sobre las 9 de la mañana a la capital. Nada más aterrizar, nos dirigimos al hotel Chann Bangkok Noi, situado a orillas del río Chao Phraya, donde dejamos nuestras cosas antes de salir a disfrutar del día.

Dedicamos la jornada a recorrer algunos de los centros comerciales más famosos de la ciudad, como el MBK Center y Siam Paragon, para aprovechar las últimas compras y souvenirs que nos quedaban pendientes. Para comer repetimos en el mítico Inter Restaurants since 1981, disfrutando de sus platos locales que tanto nos gustaron en nuestra primera visita.

Al caer la tarde, nos acercamos al río Chao Phraya para disfrutar de un precioso atardecer, contemplando cómo los colores del cielo se reflejaban en el agua y los barcos desfilaban frente a nosotros, un momento perfecto para despedirnos de Bangkok.

Antes de terminar el día, nos dimos un capricho con un helado de matcha y regresamos al hotel para descansar, ya que al día siguiente a las 9 de la mañana salía nuestro primer vuelo de regreso a casa, poniendo fin a 18 días inolvidables por Tailandia.
Bangkok es perfecta para cerrar el viaje con un día de compras, gastronomía y relax antes de coger el vuelo de regreso a casa
Último día en Bangkok a orillas del río Chao Phraya

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Un viaje que lo tiene todo

Dicen que hay viajes que se disfrutan… y otros que se sienten. Para nosotros, estos 18 días en Tailandia fueron de los segundos: de los que te cambian el ritmo, te enseñan a ir más despacio y te recuerdan lo bonito que es salir de tu zona de confort.

Ojalá esta ruta te sirva para diseñar tu propia aventura, adaptarla a tu manera y vivirla con la misma ilusión. Y cuando vuelvas, ya verás… estarás pensando en regresar incluso antes de haber deshecho la maleta.

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