¿Merece la pena dormir en la Selva Amazónica?
En nuestro caso, pasamos dos días y una noche en la selva y fue una de las experiencias más especiales de todo el viaje por Perú. Dormir junto al río Amazonas, escuchar los sonidos de la selva al anochecer y despertar completamente rodeado de vegetación es algo difícil de explicar con palabras.
Además, el contacto constante con la naturaleza y la desconexión total de la ciudad hacen que la experiencia sea aún más intensa y memorable.




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