Royal Mile con casco histórico
Si es tu primera vez en la ciudad, te recomendamos echar un vistazo a esta guía completa de Edimburgo, donde tienes toda la información para organizar tu viaje paso a paso.
Así pues, el primer día de este itinerario de Edimburgo en 3 días lo dedicamos al casco histórico. Dejamos las cosas en el hotel y salimos directos a recorrer la ciudad. Nada más bajar del bus nos encontramos con el impresionante Scott Monument, uno de los monumentos más emblemáticos de Edimburgo. Desde allí cruzamos el puente y subimos por la preciosa Cockburn Street, una de esas calles que ya te hacen sentir el encanto medieval de la ciudad mientras vas subiendo poco a poco hacia el casco histórico.
Al llegar a la mítica Royal Mile fue cuando realmente sentimos que estábamos en Edimburgo. Si quieres conocer todos los rincones imprescindibles de esta zona, te recomendamos esta guía de lugares que ver en Edimburgo. Empezamos a recorrerla pasando por algunos de sus lugares más icónicos como The Hub, Tron Kirk, el famoso callejón Mary King's Close, la espectacular catedral de St. Giles, los históricos pubs Deacon Brodie's Tavern y The World's End, Gladstone's Land o The Scotch Whisky Experience, hasta llegar al impresionante Castillo de Edimburgo, que domina toda la ciudad desde lo alto.
Después de visitar el castillo y recorrer la calle por completo, volvimos tranquilamente por la misma zona para no perdernos ningún rincón y aprovechamos para parar a comer en Deacon Brodie's Tavern. Aquí tienes más sitios recomendados en nuestra guía de dónde comer en Edimburgo, con recomendaciones reales y probadas.
Por la tarde seguimos explorando bajando por la preciosa Victoria Street hasta llegar a Grassmarket, una de las plazas con más ambiente de la ciudad. Desde allí fuimos al mirador más emblemático de la ciudad, The Vennel, una vez hecha la foto y disfrutando de las vistas nos acercamos al famoso cementerio de Greyfriars, uno de los lugares más históricos y curiosos de Edimburgo.
Una de las cosas por las cuales es famoso este cementerio es por el perro Bobby, un terrier leal que pasó años vigilando la tumba de su dueño. En Greyfriars encontrarás su propia tumba, un bar cercano llamado Greyfriars Bobby Bar y una pequeña estatua en su honor, convirtiéndolo en uno de los rincones más entrañables y visitados de Edimburgo.
Ya por la noche entramos en el mítico The Royal Oak para disfrutar del ambiente de uno de los pubs más auténticos de Edimburgo, con música tradicional en directo. Para terminar el día, cenamos en Bertie's Fish & Chips, probando otro clásico británico antes de volver al hotel después de un primer día muy completo recorriendo la ciudad.
Si todavía no tienes alojamiento, te recomendamos leer esta guía de dónde dormir en Edimburgo para elegir la mejor zona según tu tipo de viaje.



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