Hay ciudades que empiezas a conocer cuando llegas a un monumento y otras que empiezas a conocer cuando te pierdes. Marrakech es claramente de las segundas. Aquí puedes salir del alojamiento pensando que vas a caminar diez minutos hasta un sitio concreto y acabar media hora después en una calle que no sabías ni que existía, rodeado de puestos, bicicletas, motos, gatos y ese movimiento constante que parece no detenerse nunca.
Y quizá sea precisamente eso lo que más nos gustó de Marrakech. No todo tiene que tener un objetivo. A veces el mejor momento es seguir caminando sin mirar demasiado el mapa, asomarte a una puerta porque te ha llamado la atención, parar a tomar un té o sentarte en una terraza cuando el sol empieza a bajar y ver cómo la ciudad cambia por completo.
Pero también hay lugares que sí o sí queríamos conocer. La plaza Jemaa el-Fna, los zocos, los palacios, los jardines y algunos de los rincones más especiales de la Medina forman parte de ese Marrakech que teníamos en la cabeza antes de viajar y que, una vez allí, descubrimos que era todavía más particular. En este recorrido te enseñamos nuestros imprescindibles para que conozcas la ciudad disfrutando de cada paseo por el camino.
Marrakech hay que vivirla
Marrakech se entiende mucho mejor cuando dejas el mapa a un lado y simplemente caminas. Esperamos que estos imprescindibles te ayuden a descubrirla y a disfrutarla a vuestro ritmo.
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